WORKFLOWS THAT MATTER – L35

 
 

Os presentamos una nueva entrega del ciclo Workflows That Matter. En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de visitar el estudio de arquitectura L35 compuesto por un fantástico grupo de arquitectas y arquitectos, con dos sedes principales ubicadas en Barcelona y Madrid. Hemos conocido mejor la manera de trabajar de este estudio, que potencia el trabajo en equipo y la internacionalización.


Luisa Badía | Directora General Barcelona



Tristán López-Chicherri | Director General Madrid



¿Para empezar esta entrevista nos gustaría que nos explicarías que define o caracteriza a vuestro estudio?

Luisa Badía: «Nos define el legado de conseguir ser un despacho con dos características importantes: el proyecto y el equipo que hace el proyecto. Dentro del equipo, no es importante el arquitecto que lleva el proyecto, sino que todos podemos contribuir. Esta filosofía es la que los fundadores utilizaron originalmente, por esto intentamos que las siguientes generaciones la adquieran y la sigan aplicando».

Tristán López-Chicheri: «somos un “equipo de equipos”, es decir somos un estudio grande que está conformado por una serie de socios y cada uno de esos socios tiene su estudio personal y eso se convierte en una marca de la casa. Cada equipo lleva sus proyectos coordinadamente con los socios del estudio, es decir todos participamos de alguna manera en todos los proyectos, pero cada proyecto tiene su característica peculiar que va a surgir de ese director de proyecto. Creo que también lo que nos hace diferentes es ver la arquitectura como una actividad subjetiva, y transmitirlo a los proyectos. Por otro lado, también todos participamos de un convencimiento común, creemos más en una arquitectura ecléctica, es decir en una arquitectura que responda a las condiciones del lugar, a las condiciones del programa, y a las condiciones del cliente. El estilo surge del proyecto específico que tengamos entre manos en ese momento, por lo tanto, no leerás en nuestros proyectos una línea común de estilo visual, si en cambio la manera de resolver nuestros proyectos. En cierta manera, nosotros creamos “contenedores de vida”. Si como arquitectos no interpretamos bien esas actividades o esa vida de cada proyecto, tendremos edificios bonitos pero carentes de intensidad y de vida, con lo cual las necesidades de los usuarios que van a estar en esos proyectos sean oficinas, comercios, etcétera van a tener mucha vida y contenido y es lo que nos inspira a hacer el proyecto».


Ángel Pi | Socio Director



Sonia Sanz | Socia directora



¿Cómo se organiza el equipo de L35 y cómo conseguís que todos los miembros estén motivados con lo que hacen?

L. Badía: «En L35 mantenemos la idea de los fundadores, que decían “tú podrás ser lo que tu quieras ser”. Somos un equipo de arquitectos con roles distintos. Los miembros pueden estar especializados en 3 campos específicos: urbanismo, arquitectura y diseño. El director de proyecto cuenta con un equipo formado por estos especialistas que va aumentando o disminuyendo de personal según la etapa del proyecto. Dentro del despacho también tenemos como especialidades, la sostenibilidad y la construcción. Estas dos partes son las que acaban de complementar cada equipo de proyecto».

Sonia Sanz: «Cuando un proyecto llega al despacho, buscamos el equipo más adecuado a la tipología de proyecto. Para hacerlo, los directores y los arquitectos que tienen más experiencia se reúnen para aportar ideas. Posteriormente, se nombra al director del proyecto en función de la experiencia que tiene y el recorrido que haya podido tener con el cliente del encargo.  Al final, el director que se queda con el tema recoge las ideas que son más adecuadas para responder a las peticiones del cliente. Seguidamente, el proyecto se reparte entre los diferentes departamentos de urbanismo, arquitectura o diseño; equipos que irán creciendo o decreciendo según la fase de proyecto en la que nos encontremos. Durante el proceso, el director es quién lidera la relación con el cliente y también las sesiones de trabajo con el nivel de concepción y desarrollo de proyecto».

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¿Cómo habéis conseguido trabajar con equipos locales en otros países que os complementen?

T. López-Chicheri : «Creo que tenemos buenos socios en todos los países, y es de lo que hablábamos antes de cómo hacemos que los equipos dentro de un estudio participen de tu manera de hacer. Yo creo que el principal y esto lo practicamos mucho, es que cuando viene alguien al estudio para una entrevista, pesa muchísimo más el tipo de persona que es, la actitud que tiene, el perfil personal que su experiencia, porque la experiencia se adquiere pero los otros mimbres o los tienes o no hay manera de modificarlos, con lo cual lo que buscamos en un socio en otro país es buscar un tipo de actitud hacia los proyectos parecidos a los nuestros, personas que hacen proyectos de manera que refleje condiciones por hacer proyectos con vida y si compartimos esos objetivos como arquitectos muy probablemente compartiremos también aspectos a nivel personal».

¿Qué proyectos han marcado puntos de inflexión dentro de L35?

T. López-Chicheri: «Creo que la construcción de centros comerciales. Nosotros empezamos haciendo un centro comercial y se nos otorgó un cartel de especialistas en centros comerciales. Los centros comerciales son edificios curiosos porque es probablemente uno de los edificios más públicos y con ello tienes la oportunidad de hacer edificios para una congregación de gente muy importante. Hicimos algunos centros comerciales que fueron aportadores de nuevas soluciones, por ejemplo, en Barcelona La Maquinista, abrió una nueva vía de como ver un centro comercial como una extensión de la calle, es un centro comercial muy urbano, abierto, mixto, variado, y esto ha ido emulando en diferentes países. Así que la construcción del centro comercial ha marcado una pauta dentro de lo que hacemos. También creo que nuestra actividad en Francia nos ha generado un proyecto de gran importancia el proyecto de regeneración urbana ITALIK . El hecho de generar un concurso en un barrio en Paris es un hito para nosotros muy importante. También destacaría el proyecto del Bernabéu, ya que es muy peculiar construir un estadio en medio de una ciudad y también la reconversión en algo más también era un reto. Una de las cosas con las que estamos más orgullosos es de poder hacer proyectos en distintos países, con distintas condiciones culturales. El hecho de hacer proyectos en nuevos países es muy enriquecedor».

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¿Cuál es vuestra especialización principal? ¿Qué tipos de proyectos hacéis?

L. Badía: «Tenemos una especialización que es la expertise en el comercial. En realidad, no hacemos muchos metros comerciales. Somos expertos en recorridos de vivencia. Nos dedicamos a realizar proyectos de localizaciones por donde se pasea la gente. Son recorridos que buscan ser activos, vivos, y ser sentidos. Para conseguir buenos flujos, intentamos analizar cada perfil de los posibles usuarios finales».

«Desde el inicio, nosotros, hicimos un trabajo de devolver el recorrido comercial a los modelos de centros comerciales mediterráneos. El modelo mediterráneo es la calle, es decir, un recorrido comercial con un conjunto de sinergias de actividad que al final hacen que a la gente le sea agradable pasear. Esta idea es lo que transmitimos y conseguimos construir en Glories en 1995 y en Maquinista en 2000, que son calles que cosen territorios que en su día eran industriales. En este sentido, hemos hecho un paso adelante para sacar el comercio a la calle. El proyecto de Italik es un ejemplo claro de este tipo de transformación, porque es el frente de un centro comercial cerrado. Hemos revivido la calle y la avenida Italik en París. Nos sentimos muy orgullosos de esta transformación porque realmente tenía una connotación muy endogámica».


Ernesto Klingenberg | Socio Director de estudio L35



Caterina Memeo |Arquitecta en el estudio L35



T. López-Chicheri : «Normalmente los procesos de arranque de los proyectos los compartimos y así recibimos inputs de gente muy joven y gente con más experiencia y eso es muy enriquecedor.  También hay motivaciones que te pueden hacer conformar un proyecto, pueden ser materiales y otras inmateriales y eso forma parte de la lluvia de ideas que hacemos». 

Caterina Memeo: «La importancia que tiene la elección de los materiales en la arquitectura es algo implícito en el hecho mismo de hacer arquitectura. Cuando elegimos un material, lo primero que elegimos instintivamente es que el material pueda interpretar esa idea que ya existía en la génesis del proyecto. Junto con el principio de selección de la belleza, también tenemos que respetar la resistencia. Por lo tanto, la prestación tecnológica, la compatibilidad con las técnicas constructivas locales y la durabilidad, son cuestiones que tenemos que considerar si queremos hacer una buena arquitectura. Por último, tenemos la funcionalidad entendida como adecuación al uso. Nuestros proyectos están sometidos al uso intensivo. Por esto, a la hora de elegir materiales tenemos en consideración, que estos se adecuen al uso que estarán sometidos».

¿Cómo veis el despacho de aquí a 5 años, cuáles son los retos de L35?

L. Badía: «Queremos consolidar estos objetivos que hemos cumplido. Además, nos interesa preparar a una nueva generación que esté preparada para ilusionarse tanto como nos ilusionamos nosotros cuando empezamos en el despacho».

T. López-Chicheri: «Nos gustaría solidificar más la internacionalización de proyectos fuera de España y ampliar el espectro de proyectos, ese sería nuestro futuro».

L. Badía: «Buscamos realizar encargos más justificados. Los proyectos de futuro, que serán más mixtos y avanzados, tienen que ser más justificados que los que hemos hecho hasta ahora. Si pensamos en justificar la sostenibilidad en un proyecto, no estamos pensando sólo en energía, sino que pensamos en más factores como en la forma, el ruido, lo que puede molestar, la reutilización, el coser espacios…Hay cantidad de temas que hacen que un proyecto sea justificable y que se encaje en el nivel sostenible».

Nos ha parecido una experiencia estupenda haber podido compartir nuestro tiempo con las dos oficinas principales de L35, que acumulan tantos años de experiencia y liderazgo en la arquitectura.

WORKFLOWS THAT MATTER – Italik – Estudio L35